Vuelvo una semana más al diccionario dental, poquito a poco vamos aprendiendo términos dentales para que no os suene a «chino» nuestro vocabulario. Ah! antes de que se me olvide, quiero saludar (uy como cuando sales en la tele no?) a Cris «Uitni», una de las mejores compañeras de trabajo que he tenido y que no se pierde ninguno de mis post. ¡Gracias!

Vale, y una vez hecho el agradecimiento a mi compi, volvamos a ponernos serios (ejem), la siguiente letra de nuestro diccionario dental es la «E»:

Diccionario dental : «E»

diccionario dental

 

Edéntulo: que no tiene dientes, así, empezando directa y al grano.

Empaste: obturación, reconstrucción… técnica que se encarga de limpiar la caries y reconstruir el diente mediante composites.

Endodoncia: parte de la odontología que se encarga de tratar los «nervios» del diente. Es decir, cuando la caries está muy avanzada y ya tenemos dolor permanente, sensibilidad extrema al frío sobre todo, o al calor, seguro que nos toca desvitalizar esa pieza, es decir, matar y extraer los nervios del diente para que no nos duela. ¿Consecuencias? pues las hay, yo siempre lo explico a los pacientes con la comparativa de uan rama de un árbol. Cuando arrancas una rama de un árbol, dicha ramita no la puedes partir, está tierna, pero según pasa el tiempo, la ramita se seca, se desvitaliza y acaba rompiéndose fácilmente. El diente es igual, al dejar de recibir nutrientes, el diente va perdiendo su resistencia, se debilita y puede partirse y llegado ese momento, la solución es extracción e implante. Por lo tanto, siempre que se pueda, lo recomendado es proteger el diente endodonciado con una corona, de manera que lo protegeremos y su vida será más larga.

Depende del diente, la endodoncia puede ser radicular, biradicular, o multiradicular. Obvio, los precios para tratarlo van a variar dependiendo del tipo de endodoncia que sea.

Endodoncista: odontólogo especialista en el tratamiento de conductos.

Enfermedad periodontal: la idea y el objetivo es no llegar a tenerla. Es la enfermedad de las encías a causa de infecciones bacterianas que destruyen las encías y los tejidos adyacentes de la cavidad bucal. Puede empezar con inflamación y sangrado de encías y lo peor, terminar con la caída de los dientes. Su tratamiento es complicado pero no imposible. Mucha higiene y revisiones a tu dentista para el tratamiento adecuado.

Erupción: salida del diente. Quizás haya oído más aquello de : » le están erupcionando los dientes…»

Escáner intraoral: aunque es un aparato con una técnica bastante «chula», la verdad es que aún no está implantada en todas las consultas dentales por su dificultad a la hora de utilizarlo. Tiene que salir al «foto» perfecta para conseguir unos resultados viables. Realiza imágenes tridimensionales y mediciones exactas de los huesos maxilares.

Esmalte: es la capa visible y más dura de nuestros dientes compuesta de calcio, agua y proteína.Es esa parte del diente que siempre queremos verla blanquita y sana.

Espejo bucal: ese espejito de pequeño diámetro que se introduce en la boca para poder ver la zona a tratar y que sirve también para ayudar a apartar la lengua y el carrillo por ejemplo.

Esquelético: es una prótesis removible (que se quita y se pone) de base metálica y dientes postizos y que se puede sujetar mediante ganchos a los dientes sanos y sobre la encía a modo de ventosa (aquí ayuda las pastas tipo Corega, Kukident…etc).

Estudio cefalométrico: es el estudio necesario para un tratamiento de ortodoncia

Exodoncia: lo que viene siendo una extracción, así es que si ves escrito alguna vez «exo», quiere decir extracción.

Extraoral: fuera de la boca, ésta era fácil ¿no?

Y hasta aquí el diccionario dental con la letra «E». No os perdáis la próxima entrega 😉