Hoy permitirme que me salga un poco de la línea en la que suelo hacer mis post, pero quería haceros una reflexión que como trabajadora del sector dental, llevo observando desde hace años y a la que he llegado a una conclusión:

El paciente NO siempre tiene la razón

Y os lo voy a contar como paciente que soy y como trabajadora, ya que tengo el punto de vista de ambos lados, y quiero por ello contaros el por qué del título de hoy.

Está claro que cuando algo nos duele, y más en la boca, el hecho de ir al dentista se convierte en una calvario para casi todo el mundo. Primero porque no está cubierto por la S.S. y segundo porque un tratamiento dental, depende en qué fase se encuentre puede ser más o menos caro y no gusta tener que gastarse dinero para arreglar un diente. Y así lo ven los pacientes. No les gusta el dentista.

Pero, estos hechos, no hacen que podamos tener la razón de nuestro lado, por el hecho de pagar el tratamiento, no nos da el «poder» de tener la razón en cuanto a ésta especialidad médica y decidir si está bien o mal hecho el trabajo del doctor o del personal clínico y más cuando no somos doctores como ellos. Asi es que os voy a poner algunos ejemplos con los que lidiamos diariamente en clínica y que por favor, pido que se reflexione poníendose en el otro lado también.

1º  Las horas de las citas son orientativas.

No se puede poner el grito en el cielo porque el doctor/a lleve retraso. A veces se complica una cirugía, o el tratamiento que le estén efectuando al paciente y por lo tanto se requiere más tiempo en gabinete con él del estimado en un principio.

A veces, además, acuden «urgencias» y lo entrecomillo porque también hablaré de éste tema más adelante del post y por consecuencia de estos pacientes de urgencias, la agenda del día se va retrasando.

Pero ¿qué pasa cuando ésto ocurre en clínica? pues que el paciente pregunta en recpción cuánto le queda, le estiman un tiempo de espera que , por supuesto, no es el que el paciente quiere oir y ya tenemos el grito en el cielo. Y lo peor, es que seguramente en otra cita, por estar más tiempo con este paciente que se queja, se retrasó al resto de pacientes, pero ésto no se ve. Solo nos quejamos cuando nos afecta a nosotros y no es justo.

Primero, no es justo gritar a las recepcionistas por el retraso, no es justo molestar al resto de pacientes en la sala de espera porque algunos acuden nerviosos y estas situaciones no les ayudan. Además, si el doctor escucha los gritos, puede sentirse presionado y será peor. Además, el paciente que está en gabinete ¿qué pensará?.

¿Os parecería justo que llegado tu hora de la cita, sacásemos al paciente que está dentro para meterte a ti? no verdad… pues hay algunos pacientes que nos lo dejan entre veer con sus gritos y formas, por lo tanto, el paciente No tiene la razón.

Por favor, podemos quejarnos, por supuesto, pero midamos las formas y el tono.

Las urgencias

Vamos a ver, si siempre nos han dicho que acudamos a las urgencias del hospital cuando sea totalmente necesario, aquí se aplica lo mismo.

Urgencia dental es cuando hay dolor, un flemón, o cuando hay un problema estético, es decir, que se ha caído una carilla o funda de los dientes delanteros que nos afectan de manera estética.

Apretar una corona, que se salte un braquet trasero, o querer pasar una revisión porque se va de vacaciones, NO son urgencias.Se pueden citar para el día siguiente y así no retrasar innecesariamente la agenda del doctor. ¿No os parece?


 

Ejemplos de casos reales, decidme si la actitud del paciente es correcta o no:

Caso 1:

Paciente de implantes dentales, acude de urgencia, porque según él, no le hemos quitado un punto y lleva una semana sufriendo dolores «terribles». Pasa a gabinete, se le quita ese punto y el paciente quiere poner una reclamación al doctor que no le quitó todos los puntos la semana pasada.

Los puntos pueden estar en boca de 7 a 15 días sin ningún problema ni dolor alguno. Se puede quitar parte de ellos y dejar los más tiernos más días.

Caso 2:

Paciente con carillas estéticas en los paletos ( piezas 11 y 21), acude muy nerviosa porque se le han caído y le dijeron que estaban aseguradas por 10 años. Exige pasar en ese momento con la doctora que se las puso en su día. Al decirle que no está y que le puede atender otro especialista y pegársela, quiere poner una reclamación contra la recepcionista que le informa, alegando que le ha hecho sentir muy mal, y que quiere que la sancionen.

Caso 3:

Paciente al que se le están haciendo pruebas para ponerle las prótesis, es decir, medidas, impresiones etc y que son enviadas al laboratorio protésico para que elaboren el trabajo. El paciente refiere una cita con prostodoncia una vez a la semana o cada 15 días dependiendo de la fase del trabajo. Cuando se le va a citar, primero, exige un horario que el doctor no tiene libre, se le da otra opción buscando hueco, quitando  tiempo de cita a otros pacientes para hacerle un favor ya que empieza  a dar gritos en recepción, pero para el paciente no es suficiente, dice o grita que no le damos soluciones y al final se queja por todo.

Caso 4:

Paciente sometido a extracciones de dientes en muy mal estado por una dejadez de higiene dental más que importante. Se le receta antibiótico post extracciones y revisión. Acude a  la semana de urgencia con la cara hinchada alegando que no está contento con la clínica y que quiere que le devolvamos el dinero porque ha perdido la confianza.Aun así, pasa como urgencia y la doctora le explica que esto puede ocurrir, que no es nada anormal y que le receta de nuevo antibiótico para bajar esa hinchazón. El paciente confiesa estar acudiendo a otra clínica cuando se le llama desde atención al paciente y que no es nada contra la doctora.

Caso 5:

Marido de paciente fallecida, solicita la devolución de por lo menos la mitad del coste de la prótesis ya que su mujer solo pudo disfrutarla 6 meses puesta.

Caso 6:

Hija de una paciente fallecida, alega que quiere la devolución del importe pagado por su madre por un tratamiento que según ella, no se puso, (implantes). Se revisa la historia clínica de la paciente y se observa que efectivamente si se le pusieron esos implantes. La hija refiere que no puede ser porque se lo hubiese contado, se le invita a pensar que a lo mejor su madre no le contaba todo y se le ofrece la posibilidad de darle una copia del historial clínico de su madre para que lo vea.

Estos son solo algunos casos reales y quiero que me deis vuestra opinión.

Y perdonarme por el post, pero es un desahogo contarlo también.