La ortodoncia y los niños

  • ¿Cuándo debo llevarle para saber si necesita ortodoncia?
  • No pasa nada porque tenga algún diente torcido…
  • ¿Cuánto tiempo lo va a tener que llevar?
  • Da la sensación que ahora todos los niños tienen que ponerse aparato, ¿de verdad es tan necesario?

Pues bien, si, la ortodoncia es necesaria y no solo para alinear dientes apiñados y mejorar la estética dental, si no porque interfiere si no lo hacemos en la salud de nuestros hijos.

Te explico:

A parte de que si mantenemos los dientes apiñados, facilitaremos el escondite y acumulación de bacterias que ocasionan la caries, a nivel digestivo les perjudica ya que no mastican de forma correcta, bien porque los dientes no están colocados para ejercer correctamente su cometido con la comida, o bien porque la mandíbula no está en la posición correcta.

Además de problemas digestivos y dentales, les puede perjudicar a nivel respiratorio. Una mala posición dental (maloclusión dental),  puede hacer que el niño respire mal, tenga voz nasal o que ronque por la noche. También puede darse apneas, otitis o problemas de audición.

ortodoncia

¿Por qué hay que tratarla desde pequeños?

Pues porque de pequeños los huesos son más manejables, están en pleno desarrollo y son más fáciles de corregir que un adulto (aunque también es posible pero seguramente el tratamiento sea más largo y costoso).

¿Cuándo es la edad aconsejable para llevarle al ortodoncista?

Al ortodoncista la edad aconsejable sería en torno a los 6-7 años que es cuando empieza el cambio de dentición y le saldrán las primeras muelas definitivas. En esa primera consulta, se valorará el tratamiento más adecuado para cada caso.

Señales a tener en cuenta para llevarle al ortodoncista sin falta:

  • Si el niño se chupa el dedo o se lo ha chupado en edad prolongada
  • Si ha usado chupete igual, de manera prolongada.
  • Si tiene voz nasal o respira por la boca. Si ronca.
  • Si al cerrar la boca, la gira hacia algún lado, o si los dientes de un lado sobresalen sobre los dientes del otro lado.
  • Si no le salen los dientes permanentes.
  • Si tiene apiñamiento dental.

Os cuento el caso de mi hija, pero a título personal, no todos los pacientes son iguales y no todos necesitan el mismo tratamiento. Por favor, tenerlo en cuenta, el único que puede diagnosticar es el odontólogo.

El caso de mi hija ya me lo imaginaba desde que era pequeña ella. Siempre tenía problemas para masticar, todo se le hacía bola. La carne, a parte de no ser buena amiga de ella, era un amasijo de hebras y nervios en su boca.

Empecé a fijarme en su mordida, y me di cuenta que había uno de los colmillos que interfería al cerrar la boca, de manera que ella, inconscientemente, ladeaba la mandíbula para poder cerrarla, por lo que a la hora de masticar, imaginaos, se le hacía cansado, complicado y de ahí los problemas con la carne.

La llevé a la ortodoncista con 7 años, y después del estudio de ortodoncia, el diagnóstico era imaginable: necesitaba un expansor de paladar ( Quadhelix) para abrir la arcada superior y que ese diente no interfiriese en la mordida. 9 meses de tratamiento después, con revisiones mensuales donde le apretaban el expansor, muerde perfectamente. Ya no ladea la mandíbula, ningún diente le choca con el que no debe y come carne (de pollo, porque odia la ternera y el cerdo), pero mastica correctamente y ya no se le hace bola.


 

Éste es solo un ejemplo, pero hay multitud de tratamientos de ortodoncia, cada uno para el caso en concreto, por lo que cuanto antes se empiece a corregir los problemas dentales, más rápido será el tratamiento.

Os aconsejo que llevéis a vuestros peques a revisiones desde que le sale el primer diente, de manera que el odontólogo pueda ir vigilando la erupción de los dientes, el paladar y la mandíbula y los peques, de ésta manera, conocerán la clínica, conocerán el sitio y no habrá ningún miedo, porque no hay que tener miedo al dentista.