¿Y la moda esta de que los niños entren solos al dentista?

Con solo hacer esta pregunta en Facebook  se disparan los comentarios en torno al tema de los derechos de los padres a acompañarles, de los miedos en las consultas, de qué tontería es esa, etc.

Bueno, pues vamos a por ello, os voy a explicar todo lo relacionado con este tema que tantas dudas genera en cuanto a si es «legal» o no.

La carta Europea de los niños hospitalizados  en el punto 3.c dice lo siguiente:

Derecho a estar acompañado de sus padres o de la persona que los sustituya, el máximo tiempo posible, durante su permanencia en el hospital, no como espectadores pasivos sino como elementos activos de la vida hospitalaria, sin que eso comporte costes adicionales; el ejercicio de este derecho no debe perjudicar en modo alguno ni obstaculizar la aplicación de los tratamientos a los que hay que someter al niño.

Es derecho del niño a estar acompañado, no es derecho de los padres a acompañarle.

Esta carta es para hospitalización, por lo tanto, si en una clínica dental, que no es un centro hospitalario, ni se le va a ingresar os dicen que son normas de la clínica, están en su derecho de no dejar pasar a los padres.

Pero antes de que pongas el grito en el cielo, sigue leyendo.

¿Qué pasa con la empatía?

La empatía en el sector de salud es algo fundamental, y estoy de acuerdo en que algunas veces, se carece de ella, pero ¿estamos ante una falta de empatía por no dejar pasar a los padres a la consulta?

Sí y no.

No, porque en determinadas situaciones, hay que trabajar otros aspectos con el paciente.

Y si, porque cuando son pequeños, el instinto de protección es básico y tememos que nuestros hijos puedan sufrir o llevarse una mala experiencia. De ahí la negativa a que  pasen solos.

No dejan que pase con mi hijo al dentista

¿Por qué esa norma de no dejar pasar a los padres a la consulta del dentista?

Bueno, pues aunque suene a topicazo, es lo que más se dice:

Los niños se portan mejor cuando no están sus padres delante.

Calma, sé que algunos/as estáis lanzando de todo por vuestra boca por esto, pero creedme, como profesional que ha estado en gabinete con niños, esto es así en algunas ocasiones pero ¿de quién es la culpa?.

No dejan que pase con mi hijo al dentista

Es que tengo tanto que explicaros sobre este tema, que me está costando marcar el cuerpo del post, venga…vamos a ver cómo os cuento todo de principio a fin para que entendáis cómo se trabaja en la odontopediatría.

Los odontopediatras son ondontólogos generales con un master en odontopediatría en el cual, trabajan y estudian, entre otras muchas cosas, con técnicas de manejo de conducta.

Técnicas de manejo de la conducta infantil usadas en el dentista

A continuación os explico algunas de las técnicas utilizadas por los odontopediatras en la consulta:

Decir-mostrar-hacer

El dentista explica al niño qué le va a hacer, le enseña el instrumental e incluso imita alguna acción.

Se utilizan palabras que el niño entienda, de manera breve y con la información justa y necesaria  para no crear ansiedad al niño.

Distracción

Aquí se trabaja su atención e imaginación de manera que disminuye la incomodidad y la ansiedad. Esta técnica se utiliza para desviar la atención del niño de ciertas incomodidades del tratamiento.

Control de la voz

Al igual que hacemos como padres cuando nuestros hijos tienen una rabieta, el odontopediatra, también trabaja la modulación y el volumen del tono así como el ritmo, de manera que influya sobre el niño y pueda dirigir su comportamiento para que sea más cooperativo.

Tiempo fuera

En este caso se suspende el tratamiento de manera temporal en la misma cita o se decide aplazarla para otro momento. Lógicamente hay que trabajar la hora a que se le da la cita, el día de la semana etc. No es lo mismo, citar a un niño a las 4 de la tarde que a las 8, de igual manera que citarle un martes que un viernes. Todo influye.

Como veis, están preparados para ello entonces:

 ¿Por qué la mayoría de los odontopediatras no quieren que pasen los padres con los niños?

Pues como decía antes, por el comportamiento del niño. Los odontopediatras han estudiado técnicas de conducta, están preparados para manejar una situación de estrés o ansiedad por parte del niño, pero este trabajo se puede ver dinamitado por la presencia de los padres.

¿Pero por qué?

Aunque vosotros no os identifiquéis, hay madres y padres ansiosos, dominantes e incluso agresivos.

Padres y madres que desde ya la sala de espera, amenazan a sus hijos a que se porten bien o les pincharán o les arrancarán los dientes. Y esto lo he escuchado yo, no me lo estoy inventando.

Niños que han pasado con un miedo atroz por culpa de comentarios de ese tipo y que encima dentro de la consulta, los padres, no dejan al niño relajarse ni crear una confianza con su odontopediatra.

También hay padres extremadamente protectores que le dan demasiada información al niño creando un estado de ansiedad. Los hay que no dejan hablar a los niños dentro de la consulta o los que no paran de darles órdenes, muchas veces con muy buena voluntad como puede ser el que abra la boquita, o que se esté quieto que no es nada, pero que influye en lo que realmente necesita o no.

Es decir, que tu le pidas a tu hijo abrir la boca porque crees que así lo necesita el odontopediatra puede ser contraproducente, a veces es al contrario, se necesita que no abra tanto la boca.

Por lo tanto recibe información contradictoria y le generará estrés.

También hay padres y madres totalmente pasivos, están solo acompañando y dejan total autonomía al niño y a su odontopediatra, y así debería ser en el caso de que queráis entrar con ellos. Si el odontopediatra os pide colaboración de algún tipo, estar ahí para ello, pero respetando el trabajo del profesional.

Una consulta dental con los padres, tíos, abuelos y hermanos dentro

Sé que es duro lo que os estoy contando, pero algunas veces hacemos de la consulta del dentista, el camarote de los hermanos Marx y creedme que no suele ser lo ideal.

No dejan que pase con mi hijo al dentista

Obviamente, un niño de hasta 3-4 años, debe estar acompañado de sus padres en la consulta, pero según van haciéndose más mayores, pueden entrar solos. El odontopediatra no va a realizarle ningún tratamiento sin el consentimiento de los padres y como decía, se utilizan las técnicas de conducta apropiadas a cada momento.

De todas formas, recalco la importancia de empezar a realizar controles rutinarios con los niños lo más pronto posible, creando la confianza y el vínculo necesario entre la familia y el profesional y el paciente-dentista.

Estudios con padres y madres

Dejadme que os muestre un estudio realizado conjuntamente entre la Cátedra de Patología Bucodental de Barcelona y al sección de Odontopediatría del Hospital General de Cataluña.

Se hicieron encuestas a 250 padres y madres que fueron a la consulta con sus hijos. El 76% fueron acompañados por la madre, el 24 % por lo padres y solo el 10% por ambos.

Se les realizó 9 preguntas respecto a la conveniencia de que sus hijos entren acompañados o no a la consulta dental y estos fueron los resultados:

  • El 59,8% no creían que sus hijos fueran a colaborar con su presencia frente al 40,2 % que creían que si.
  • El 89,6 % no les molestaría esperar en la sala de espera mientras que el 10,4% contestó que sí le molestaría.
  • El 63,2% de los padres se consideraban nerviosos y el 88,8% creen que su ansiedad se trasmitía a sus hijos.
  • El 63,2 % confesaba su miedo al dentista.
  • El 28,4% de los padres encuestados habían tenido una mala experiencia en el dentista frente al 71,6 % que no la habían tenido.
  • El 78,4 % de los padres, les explicaban a sus hijos algunos tratamientos dentales al igual que los mentalizaban para la consulta.

Conclusiones del estudio

Algunas de las conclusiones fueron estas:

  • Cuando los padres creen que los niños colaboran mejor con ellos presentes, les molestan que les digan que esperen en la sala de espera.
  • Los padres que opinaban que les molestaría no estar presentes, tenían hijos con alguna experiencia negativa.
  • Cuanto más nervioso son los padres, más tienden a explicarles los tratamientos dentales.

Y la discusión al final se centró si realmente era positiva la presencia de los padres en el gabinete o no. Algunos decían que preferían trabajar solos con los niños con edades a partir de los 3 años y medio puesto que el miedo a la separación ya estaría superado aunque sobre los 4 años se encontraban con otro miedo como era el miedo a lo desconocido, por eso era importante trabajar con las explicaciones y técnicas apropiadas en cada momento.

De igual manera, otro grupo, por su experiencia, se encontraban con más índice de casos de niños que se portan peor cuando los padres están en el gabinete ya que quejan más y buscan las reacciones de sus padres, además de las interferencias por parte de los padres hacia el profesional y sus ayudantes.

Resumiendo

Entraba en juego la personalidad y preferencia de cada dentista respecto a la decisión de dejar entrar a los padres o no.

Os recomiendo la lectura del estudio, os lo cito al final en «Fuentes».

Yo quiero pasar con mi hijo al dentista

Y es perfecto, de verdad. Como madre y profesional del sector de la salud dental, creo que la presencia de los padres en el gabinete es positivo siempre y cuando se cumplan ciertos requisitos y/o se determine que es necesario para el paciente.

Cada niño es un mundo, cada familia es única y limitar la presencia de los padres, efectivamente, en ocasiones puede ser contraproducente.

Pero que podáis pasar o no a gabinete no determina el buen o mal hacer del profesional. Como decimos, a falta de una ley de derechos del niño en centros dentales, las normas de cada dentista son las que hay que respetar.

Ahora bien, al igual que tienes derecho a cambiar de pediatra, tienes derecho, y debes, cambiar de odontopediatra si no te infunde confianza o crees que tu hijo no puede sentirse cómodo con él.

Hay odontopediatras que piden siempre que pasen los padres, como es el caso de la Dra. Mónica Martinez León, doctora en medicina y cirugía, licenciada en odontología y con un master en odontopediatría, además de especialista en odontología en bebés y Profesora Asociada Departamento de Pediatría, en la Facultad de Medicina de Málaga, comenta lo siguiente:

 Lo que no puede hacerse es tratar a todos los niños igual y del mismo modo. Cada niño tiene una edad, un comportamiento, unos miedos, una familia, una sensibilidad, un umbral del dolor, una personalidad, y todo lo que he enunciado sirve y debe servir para una vez visto al paciente, sea cual sea la edad que tenga decirles cuál es la mejor forma de tratarlos.

En cambio la Dra. Paloma Pérez Prieto, especialista en Odontopediatría, Ortodoncia, Pacientes especiales, además de Doctorada y Profesora Universitaria dice lo siguiente:

Invitamos a los padres a quedarse con su hijo durante el examen inicial. Durante las citas futuras, le sugerimos que permita que su hijo sea acompañado por nuestro personal a través de esta experiencia dental. Por lo general, podemos establecer una relación más estrecha con los niños cuando los padres no están presentes.

Nuestro objetivo así es ganar la mayor confianza posible de su hijo y superar la aprensión. Sin embargo, si lo desean, los padres son bienvenidos para acompañar a su hijo a la sala de tratamiento.

Pero he ido más allá, y le he preguntado directamente al Dr. Javier Manso, quien trabaja en el Centro de Atención Primaria Reus V (Tarragona) y como ortodoncista en varias clínicas, además tiene una página web que se llama http://www.zonaortodoncia.com/  la cual es un portal de información al paciente de ortodoncia.

Pregunta: ¿Qué opina sobre los padres dentro del gabinete dental?

Respuesta Dr. Manso: Entre los profesionales lo habitual es dejar fuera a los padres del gabinete ya que está demostrado que la colaboración de los niños es mejor sin tener los padres delante. Claro que cada caso, cada niño, es un mundo. Ante momentos de stress, y el dentista suele serlo algunas veces, un niño busca la sobre-protección de padre y su comportamiento para buscar la atención del progenitor entorpece el trabajo del dentista.

Yo trabajo en un centro de atención primaria y luego a nivel privado hago ortodoncia. Tanto en un caso como en el otro suelo dejar entrar a los padres, aunque si hay casos en que el niño/a no colabora, solemos invitar salir a los padres.

P: ¿Te has encontrado en alguna situación en la que los padres hayan empeorado o mejorado un comportamiento infantil?

R: Yo diría que los padres no suelen entorpecer el tratamiento, más bien es la presencia de ellos en la sala que condiciona el comportamiento del niño/a. Hay padres que afectan de forma negativa y otros más neutra o positiva. Cómo hemos dicho cada caso es un mundo y cada día ves padres de todos los colores, los que intentan convencer al pequeño que colabore con motivación positiva, otros con amenazas (estos son los que menos me gustan), los que se ponen del lado del niño y piensan que el dentista es el malo y que «pobrecito su hijo» (estos son los que seguro que hay que invitarles a salir), etc.

P: En tu campo la ortodoncia, ¿crees que es imprescindible que los padres estén en el gabinete?

R :Necesario en absoluto. Lo necesario es el paciente y el profesional. Si que es cierto que en las primeras visitas, cuando se realiza el estudio del caso y el plan de tratamiento si que sería importante. A partir de ahí cada profesional elegirá como prefiere ejercitar su trabajo, con o sin padres. Lo que si creo que es importante es tener informados a los padres. Si no están presentes en la sala durante el tratamiento, una vez finalizado si que creo que sería bueno informarles de lo que se ha realizado.

Muchas gracias Dr. Manso por su opinión profesional.


Como os decía, no es ni mejor ni peor, la decisión de dejar entrar o no a los padres a gabinete, lo que debéis valorar es si se puede establecer una confianza con ese profesional. Si no es así o preferís otra cosa, buscad otro odontopediatra.


Conclusiones finales
  • Las normas internas de cada centro dental, determinan la entrada o no de los padres al gabinete dental.
  • Los odontopediatras están preparados para manejar técnicas de conducta infantiles.
  • Que dejen o no pasar a los padres, no determina la profesionalidad del odontopediatra u ortodoncista.
  • Si no te infunde confianza o no se adapta a lo que quieres, busca otro profesional.
  • Establece desde temprana edad, una rutina de visitas al odontopediatra.

Y hasta aquí, esto es todo lo que quería contaros al respecto del tema: No dejan que pase con mi hijo al dentista

Ahora, ¿qué opináis vosotros?

 

Fuentes:

Carta europea derechos del niño hospitalizado

(Enlace temporalmente fuera de servicio,  podéis consultar la carta en la web de Madrid.org)

Estudio «La presencia de los padres ante el tratamiento dental de los niños: un tema realmente controvertido»

Profesionales consultados:

Dra. Mónica Martinez Pérez

Dra. Paloma Pérez Prieto

Dr. Javier Manso Mora