En muchas ocasiones, los padres acuden preocupados a nuestra consulta porque tienen dudas respecto a la salud bucodental de sus hijos. Ciertas preguntas se van repitiendo, ya que normalmente las problemáticas son comunes: cómo ayudarles con el cepillado, cómo afrontar las roturas, cómo aliviar las molestias en las encías, cuándo empezar a llevarles al dentista…Soy Verónica Gonzalo, y como odontóloga generalista en Centro Premoden, responderé a las cuestiones más comunes respecto a la salud bucodental de nuestros pequeños. Tras más de diez años de experiencia en el tratamiento de los problemas orales infantiles, puedo asegurar que las respuestas no están generalizadas y que la cavidad bucodental de cada niño es un mundo. Por ello, si deseamos conocer algo más concreto, lo mejor es acudir a la clínica dental.

1-. ¿Es el hábito de chuparse el dedo poco saludable? ¿Qué se puede hacer para evitarlo?

El hábito de chuparse el dedo no es saludable para los niños, sobre todo una vez han superado los cuatro años, ya que puede provocar problemas en la posición de los dientes y en el desarrollo de la boca, más en concreto en el paladar.¿Cómo resolvemos este conflicto? El refuerzo positivo es una técnica psicológica mu​y efectiva, por lo que si elogiamos al niño cuando no se chupa el dedo, dejará de hacerlo. Además, podemos controlar la ansiedad que produce este hábito y, como recurso, recubrirle el dedo con un sabor que no le guste para evitar la succión. Si el problema persiste, un odontopediatra podrá ayudar a reducir y eliminar esta conducta.salud bucodental infantil

2-. A mi hijo le están saliendo los dientes, ¿Qué debo hacer?

Los dientes empiezan a erupcionar cuando los bebés tienen alrededor de los seis meses de vida, y hasta aproximadamente los dos años. Esto provoca grandes molestias e irritación en los niños, y muchos padres buscan la manera de aliviarlas.Para rebajar el dolor, recomendamos frotar con suavidad las encías con el dedo limpio, con una cucharita fría o con un mordedor frío. En los momentos más dolorosos, también existen geles y otros analgésicos que suministrar siempre bajo el consejo de un dentista o pediatra

3-. ¿Qué hago si a mi hijo se le rompe o se le astilla un diente?

Ante la mínima lesión en la boca de un niño, hemos de acudir al odontólogo con urgencia, para que éste pueda examinar la zona afectada y suministrarle un tratamiento. Tratando a tiempo ciertos traumatismos, podemos evitar problemas graves que carecen de solución​. Si aparece dolor después de la lesión, se le puede suministrar algún calmante durante la cita.En el caso de que el diente esté roto o se haya caído por accidente, recomendamos no tocarlo ni limpiarlo, conservarlo en suero salino, o en su defecto en agua con sal o en leche y acudir con la pieza entera o el fragmento dañados. Es posible que se puedan colocar de nuevo en la boca del niño mediante reimplantación.

4-. ¿Cuándo pueden los niños empezar a lavarse los dientes solos?

De los dos a los seis años, los niños deben ir aprendiendo, con la supervisión de un adulto, a cepillarse los dientes correctamente y solos. Esto ha de ser una tarea progresiva, y siempre vamos a tener que revisar el cepillado, con mucha paciencia y haciendo que comprendan cada paso a seguir.dudas sobre salud oral de niños

5-. ¿Cuándo pueden empezar a usar hilo dental?

El hilo dental es muy útil para eliminar los restos de alimentos y de placa depositados entre los dientes, y también es capaz de acceder a áreas donde no llega el cepillo. Por ello, recomendamos que los padres comiencen a ayudar a los niños a usarlo a partir de los cuatro años, para que cuando tengan ocho ya sepan utilizarlo de forma autónoma con seguridad.

6-. ¿Cómo puedo animarle a cepillarse los dientes a diario?

Según un estudio de la Universidad de Pensilvania, Yale y el Instituto de Santa Fe, nuestros mensajes de ánimo influyen mucho en que los niños se cepillen a diario. Lo mejor que podemos hacer para que los niños sean persistentes a la hora de lavarse los dientes es elogiarles y convertir el cepillado en un momento divertido, en el que nos tomen como modelo a seguir.A modo de ejemplo tenemos a nuestro compañero, el doctor Javier Orellana, que suele lavarse los dientes con su hijo. El momento del cepillado se convierte en el momento del Chiiis-Chiiis. El niño, entre juegos, se lava los dientes tratando de imitar a su padre, y luego éste le ayuda a cepillarse para que el resultado sea óptimo. Para terminar, y así hacer más partícipe al pequeño, Javier deja que su hijo le ayude a terminar su cepillado, lo cual le encanta.¡Quizás este truco pueda ser de ayuda también para otras familias!

7-. ¿Por qué los dientes de mi hijo han salido amarillos?

Los dientes definitivos suelen ser menos blancos que los dientes de leche, y por ello podemos notar que, en el cambio de dentición, a nuestros hijos les han amarilleado los dientes. Además, existen otras causas por las que se puede oscurecer el esmalte dental de un niño.Si los dientes de leche sufren una infección, es posible que ésta dañe los dientes definitivos, lo que puede decolorar su esmalte. Por otro lado, ciertos antibióticos pueden oscurecer los dientes definitivos en desarrollo, al igual que las caries.Finalmente, el esmalte también puede desarrollarse de modo incorrecto y lucir una tonalidad marrón, y un exceso de flúor puede provocar fluorosis.problemas bucodentales infantiles resueltos

8-. ¿Cuándo debo llevar a mi hijo al dentista?

Es fundamental llevar a los niños al dentista después de que cumplan su primer año de vida, o cuando notes que empiezan a salir sus primeros dientes de leche. De este modo, podemos controlar el crecimiento de las piezas, recibir consejos útiles sobre su salud oral y que ellos se vayan acostumbrando a acudir a la clínica.

9-. ¿Cuál es la mejor pasta de dientes para niños?

Todas las pastas de dientes infantiles de venta en supermercados son semejantes entre sí, pero hemos de tener en cuenta su contenido en flúor. Dependiendo de la edad, un niño necesitará diferentes cantidades de flúor.En niños menores de tres años, el dentífrico tendrá que presentar al menos 1000 ppm de flúor, ya que concentraciones inferiores no previenen contra la caries, pero si se acercan a los seis años, deberá sobrepasar esa concentración. A partir de los siete años, ya recomendamos pastas de dientes de entre 1350-1500 ppm de flúor.

10-. ¿Cómo sé si mi hijo necesita ortodoncia?

Los dientes de leche se caen, y van seguidos de la aparición de los dientes definitivos, que crecen a menudo en ángulos diferentes, y tienen un mayor tamaño. Cuando los niños son pequeños, el tamaño de su boca no puede albergar de manera correcta unos dientes más grandes, por lo que su colocación tendrá que ir variando según vayan desarrollándose las piezas.Es complicado saber si un niño va a necesitar llevar ortodoncia en el futuro, ya que su boca se reconfigurará de modo natural hasta llegar a su estado definitivo. El mejor momento en el que podemos evaluar la necesidad de pasar por un tratamiento es una vez hayan aparecido en boca los primeros molares definitivos. En ese momento podemos hacernos una idea de la falta o no de espacio, y empezar a valorar su configuración ósea para poder actuar sobre ella si es necesario.

¡Cada niño es un mundo!

Como padres y madres, seguramente os hayáis hecho las anteriores preguntas respecto a la salud dental de vuestros hijos. Ser padre no es una tarea sencilla, y a lo largo de la crianza aparecen tantas situaciones diferentes que es normal que surjan dudas. Lo más recomendable, al menos en cuanto a salud, es acudir a un profesional.Espero que os haya sido de utilidad este artículo, y recordad que todas estas preguntas han sido respondidas pensando en el niño en general. Los problemas de salud bucodental infantil suelen ser comunes entre los niños, pero no podemos olvidarnos de que cada boca es única.Ante cualquier duda concreta, el surgimiento de un problema que no hayáis visto en otros niños, una pregunta aún sin respuesta, o una situación preocupante, no dudéis en buscarme en Centro Premoden. Estamos en General Oráa 45, en pleno centro de Madrid. Siempre preparados para afrontar vuestras inquietudes sobre salud dental, y mejorar la calidad de vida de las personas desde bien pequeñas.