Que levante la mano el que no se haya caído nunca de boca con más o menos daño en los dientes. No veo ninguna mano levantada, porque es así tal cual. Todos nos hemos caído en alguna ocasión y nuestra boca y dientes lo han sufrido, verdad verdadera. Pero una cosa es que nos caigamos nosotros los padres, y otra que se caigan los peques. Hoy vamos a explicar qué hacer ante un traumatismo dental en niños.

Ya había hablado en otro post sobre nuestra propia experiencia ya que a mi hijo pequeño se le puso un diente negro después de un golpe y os pude contar cómo lo solucionamos. Pero no siempre el golpe pasa por un balonazo, a veces como decía al principio, los niños se caen, se chocan y aunque parecen de goma, los dientes por desgracia no se amoldan al golpe y lo sufren.

¿Qué es un traumatismo dental?

Un traumatismo dental es una urgencia dental por desgracia muy común y que la rapidez con la que se actúe es clave para salvar o no el diente.

Los traumatismos dentales suelen ser más comunes en la infancia al jugar, correr, al practicar deportes etc.

Los dientes que más lo sufren son los paletos, los incisivos centrales.

traumatismo dental en niños

¿Qué hacer ante un traumatismo dental en niños?

NO PERDER LA CALMA

Puede parecer obvio, pero la boca ante un golpe sangra mucho sumado a la saliva, parece aquello una matanza. Por eso, aunque veamos mucha sangre, debemos mantener la calma y que el niño no se asuste porque afortunadamente muchas veces es solo sangre y poco más.

Vamos a distinguir en traumatismos en dientes de leche y en dientes definitivos porque depende en qué tipo de dentición se haya llevado el traumatismo, deberemos y podremos actuar de una u otra manera.

Traumatismo dental en dientes de leche

Los traumatismos dentales en dientes temporales son de los más frecuentes, tened en cuenta que los niños no controlan su equilibrio y es más frecuente las caídas y golpes.

Cuando el golpe lo recibe un diente de leche, pero no lo pierde (se le rompe un pico, por ejemplo) deberemos pedir cita con su odontopediatra para que le revise lo antes posible.

Si presenta molestias en la encía, como rojez o inflamación o dolor excesivo al masticar, deberéis avisar a su odontopediatra para adelantar la cita de la consulta.

Cuando el golpe hace que el diente se hunda en el paladar, se desplace hacia fuera o hacia un lateral, deberemos consultar con su odontopediatra y revisar con radiografías la evolución del diente, suele reerupcionar de manera natural en el caso de que se hunda en el paladar. Tranquilos.

Si el diente cambia de color, se vuelve gris o negro, deberemos llamar a su odontopediatra y comentarle los cambios de color en el diente.

Si se cae el diente de leche por el golpe, no intentes colocárselo de nuevo, ni lo busques porque no se puede volver a colocar. También deberemos pedir cita a su odontopediatra porque habrá que valorar si debemos poner un mantenedor de espacio hasta que salga el diente definitivo o no.

En todas las opciones posibles, si hay sangrado, lo mejor es intentar enjuagar un poco la boca para ver si existe alguna lesión más como rotura de frenillo o que se haya clavado algún diente en la mejilla y haya hecho herida.

Traumatismo en dientes definitivos

Cuando el golpe o traumatismo lo reciben los dientes definitivos deberemos actuar con rapidez porque en estos casos, si se le cae, sí que podríamos colocarlo de nuevo en su sitio, pero siguiendo unas pautas.

Cuando hay avulsión del diente definitivo, es decir, se cae entero por el traumatismo, deberemos buscarlo y cogerlo sin tocar la raíz.

Lo lavaremos con agua y hay varias opciones:

  • Lo metemos en leche, ojo, la cantidad suficiente para cubrirlo, no me vengáis a la clínica con un vaso hasta arriba de leche.
  • Lo podemos meter también en suero salino
  • O lo más sencillo, en la propia boca del niño, debajo de la lengua, si es capaz de mantenerlo sin tragárselo.

Y por supuesto, rápido a la clínica de urgencia ya que existe un tiempo límite para poder colocar el diente en su sitio con éxito. Lo ideal es colocárselo antes de una hora.

De hecho, si os veis capaces, podéis colocarle el diente vosotros mismos en su sitio hasta que lleguéis a la clínica dental. Si es así, podéis ponerle una gasa para que vaya apretando el diente mientras tanto.

De todas formas, pierda el diente o no, ante cualquier traumatismo dental deberemos acudir al odontólogo a que valore y revise el diente o dientes afectados, así como las encías y demás mucosas.

Sobre todo, dos conceptos claros:

Si se cae el diente de leche, no se puede volver a colocar

Si se cae el diente definitivo, si podemos volver a colocarlo, pero es importante no tocar el diente por la raíz e intentar acudir antes de una hora a la clínica dental conservando el diente en leche, suero o en la propia boca.


Esperemos que, en la medida de lo posible si alguna vez sufrís o sufren vuestros peques un traumatismo dental, sea leve y con final feliz.